construir marca.
El universo de las marcas dejó de ser de dominio exclusivo de las multinacionales, de los grandes inversionistas y de los `gurús´ del marketing moderno. En la actualidad es posible afirmar, que todo empresario está en la capacidad de determinarse a construir una marca, y que sin duda, es este el camino más seguro hacia la conquista de las empinadas cumbres del éxito empresarial.
Resulta evidente que no es tarea fácil, pero sí perfectamente alcanzable. Las nuevas y cada vez más robustas tecnologías, la aparición y fortalecimiento de nuevos medios de comunicación como la internet, el marketing de nuevos formatos y la marcada tendencia a la auto-segmentación de los mercados, configuran un escenario cada vez más favorable para los visionarios que le apuestan a la marca.
Y es que a pesar de la gran pasión que mueve a nuestros empresarios a edificar día tras día sus empresas, son pocos los que tienen plena conciencia de la gran riqueza que atesora la marca. Recuerdo los rostros exaltados de los cerca de 100 empresarios que asistían al simposio `Claves para Maximizar el Valor de sus Marcas y su Empresa´, cuando el Dr. German Stangl les preguntó qué contestarían si un inversionista extranjero interesado en adquirir una empresa, les cuestionara sobre el valor por el cual venderían su empresa o su marca más relevante.
Los tiempos han cambiado y la publicidad con ellos. En la actualidad, importa menos que su marca sea recordada, lo que realmente importa, es que sea querida y preferida; importa menos la razón y más la emoción, menos la lógica y más los sentimientos. Lo que mueve a los seres humanos es la emoción y no la razón; así lo sostiene el neurólogo Donald Calne, cuando expresa de forma brillante: `La diferencia esencial entre emoción y razón es que la emoción nos lleva a la acción, mientras que la razón nos lleva a elaborar conclusiones´.
Recomiendo siempre a mis clientes que concentren su inversión publicitaria en el seguimiento de una estrategia de gestión